E increíblemente hasta lo más insignificante se me hace hermoso junto a ti. Claro, como no, si me siento con los pies sobre el aire, con el sentimiento en una infinita parte.

Hablamos con tanta confianza, al menos yo de mi parte, como si nos conociéramos hace tanto, el nombre era lo que menos importaba en aquel momento.

Y en eso quedaron los dos. En aquellas palabras dichas en la intimidad de su mente sin que ninguno se atreviese a decirle al otro aquel pensamiento. Quizás orgullo, quizás temor a ser rechazado, quizás por pensar que ya era demasiado tarde. Y los caminos así se separaron. 
Como despertar sin pensarte, como vivir sin pensarte. ¿Como haz hecho tu para lograr de mi olvidarte?